En el pádel, cada detalle suma. La pala, las zapatillas, la ropa… pero hay un accesorio pequeño que influye directamente en tu rendimiento: el overgrip. Y aunque existe en muchos colores, el overgrip blanco sigue siendo el favorito de muchos jugadores. ¿Por qué?
Mejor sensación y control en el agarre
El overgrip es la capa que se coloca sobre el grip original de la pala para mejorar el tacto y la comodidad.
El blanco, tradicional en los deportes de raqueta, suele asociarse a materiales diseñados para ofrecer:
- Tacto más seco
- Mejor adherencia
- Mayor precisión en el golpeo
Un agarre firme evita que la pala se mueva en el impacto y mejora el control en golpes como la bandeja, la volea o la víbora.
Mayor absorción del sudor
En partidos intensos o en épocas de calor, la mano puede sudar y afectar al rendimiento.
Muchos overgrips blancos están fabricados con materiales de alta absorción, lo que permite:
- Mantener la mano seca
- Reducir deslizamientos
- Evitar sobrecargas en el antebrazo
Un agarre estable no solo mejora el juego, también ayuda a prevenir molestias.
Te avisa cuándo cambiarlo
Una gran ventaja del overgrip blanco es que muestra claramente el desgaste.
Cuando empieza a oscurecerse o perder textura, sabes que es momento de sustituirlo. Esto es importante porque un overgrip gastado puede provocar pérdida de control y menor comodidad.
Elegir un overgrip blanco no es solo una cuestión estética. Es una decisión práctica que mejora el agarre, la absorción y el control en pista.
Descubre cómo pequeños detalles pueden marcar una gran diferencia en tu rendimiento en pista.